Conozco una princesa que aun no ha visto su reino, un reino lejano, sólo tiene un libro, el que le entrego su padre, que describe como es él, su reino y el camino para volver. A esta princesa se le envió con un propósito que ella irá descubriendo día a día, si sigue lo que le dice el libro. Cada vez que lo lee se apasiona por su reino para regresar, pero cuando mengua en su lectura, los afanes del mundo donde ahora vive la consumen, ignorando el libro, pero su amor al padre la trae con cuerdas invisibles de amor. Ella cada vez se parece a su padre, en sus ojos, que ven lo bueno en otros; sus manos, precisas para dar como lo hace su padre; su boca, para inspirar, para amar hablando de su reino, para hablar sabiduría; en sus pies, aunque tropieza se dirigen a su reino como quien llevase marcado el camino; su corazón de servicio, sin comprender a las personas de su alrededor siempre busca hacer el bien, por lo menos con una sonrisa. A esta princesa se le han cruzado alguno tipos de...