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Mostrando entradas de agosto, 2016

Conozco una princesa...

Conozco una princesa que aun no ha visto su reino, un reino lejano, sólo tiene un libro, el que le entrego su padre, que describe como es él, su reino y el camino para volver. A esta princesa se le envió con un propósito que ella irá descubriendo día a día, si sigue lo que le dice el libro. Cada vez que lo lee se apasiona por su reino para regresar, pero cuando mengua en su lectura, los afanes del mundo donde ahora vive la consumen, ignorando el libro, pero su amor al padre la trae con cuerdas invisibles de amor. Ella cada vez se parece a su padre, en sus ojos, que ven lo bueno en otros; sus manos, precisas para dar como lo hace su padre; su boca, para inspirar, para amar hablando de su reino, para hablar sabiduría; en sus pies, aunque tropieza se dirigen a su reino como quien llevase marcado el camino; su corazón de servicio, sin comprender a las personas de su alrededor siempre busca hacer el bien, por lo menos con una sonrisa. A esta princesa se le han cruzado alguno tipos de...

A MIS HIJOS

Queridos hijos... Esto es extraño, es escribir a un futuro que no conozco, sólo tengo una bella idea de lo que sucederá pero aún es incierto. Mis bellos hijos, que no sé cuando leerán esto, pero es una alegría que me llena de saber que existirán y que leerán estas palabras escritas. Ahora me encuentro cuidando a un niño de 7 años llamado Jacobo, trabajo hace unos seis meses con él, y hoy es un día donde es agradable estar con él. A veces me pregunto ¿cómo seré con mis hijos? es divertido imaginarlo, porque los amo desde ya sin importar que no este con su padre biológico, pero a él ya lo conozco de alguna manera, aunque quizás físicamente no. nosotros  Quiero contarle que para esta época tienen un tío que los anhela, los quiere ya; por ratos es gracioso verlo decir: -quiero sobrinos-, pero en sí también los quiero ya, aunque sé que todo tiene su tiempo, y no lo niego, que mis padres se verían bellos consintiendolos.

¿¡TE CONOZCO?!

¿Te conozco?, cualquiera opinaría que no pues físicamente no te he visto, sin embargo, sólo yo sé que te conozco, ya aun más que eres un regalo para mí, y sin exceder a orgullo, yo a ti. Sé que también me conoces, ya que mi padre te ha descrito como soy. Sé también que ambos comprendemos el significado del amor, porque mi padre nos lleno de su amor amándonos primero, de amar nuestro propósito, de amar a una nueva generación donde será participes nuestros hijos.