Hoy me acompaña un café para vivir tus recuerdos, ahora te siento más cerca de mi alma, de mi ser, de mi vida que es inevitable, de amarte más de lo que ahora hago. El dulce café de esta tarde me lleva a desearte más que ayer, me recuerda tu aroma, tu respiración, tu aliento, tu mirada, tus ojos, tus besos, tu lengua... en cada detalle. Me recuerda tus manos, la sensación de mi piel en cada caricia, tu mano subir y bajar sobre mi cuerpo y también bajar y subir, no niego que desee que explorarás más. Este recuerdo me hace deslizarme sobre tu beso, derretirme en cada caricia, emocionarme en cada recuerdo, lo grita mi alma al verlo con ojos cerrados. Esperando... deseosa de más en algún momento. Anhelo desaparecer en tu boca, desaparecer como sucedió en ese momento, tiempo donde se detiene y somos solo tu y yo. ¡que suplicio! ... se aproxima a acabarse mi café, que con detalle a participado de mi recuerdo. <Andy>