Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de enero, 2017

Auto destructibles

Somos auto destructibles ... ¿No sé como buscamos la manera de hacernos tanto daño? Con nuestras palabras, con nuestras decisiones, con nuestros pensamientos, con nuestras actitudes, con nuestro auto engaño, con nuestra auto conmiseración, con nuestras acciones, con nuestras manos, con nuestros pies... Creó que no fuimos hechos para esto, es para algo mejor. Pero, ¿quién nos convence de lo contrario? No lo dudo, somos auto destructibles

Sin Aire

Enloqueció todo mi cuerpo, percibió la agonía de dos cuerpos fundiendose en uno sólo, presencio la dicha de los besos, rose de cada parte intima, la respiración agitada y muriendo cada vez por uno mas grande que salía del alma. Disfrutó con cada melodía del sonido que ambos producían, disfruto del aroma que desbordaban de ambos cuerpos cubiertos en sudor y pasión, de un amor sólo de dos. Desafió la gravedad porque volar era lo único que percibía. Se descubrieron y se conocieron, dándose el uno al otro como premio. Desistir no era posible, cada parte del cuerpo pedía más, añoraba cada beso, cada palpitar, cada toque, cada respirar y cada desaliento. Testigos fueron dos y más si contamos con sus ángeles y sus demonios. Testigos fue su cuarto, sus cobijas, sus ropas perdidas, sus vidas. Danzaron... ambos como uno sólo, envueltos en un sólo perfume... se pertenecían. <Andy> 

Para mi soldado mal herido...

Es como si hubieses llegado de una batalla acabada y encontraras a tu compañero en el frente de batalla mal herido, se ha librado una persecución contra él y a caído como destruido y muerto. Pero te has fijado bien y sólo esta mal herido y confundido ante lo que acaba de suceder, como si en toda la guerra hubiese cerrado los ojos. Toda esa batalla a hecho rendir y humillar al más valiente, como seducido por la muerte y arrastrado por una peste. Yo como simple expectante me he dejado llevar por mis interminables emociones, he llorado, al ver a un soldado herido, pues él, quien en filas iguales decidió acercarse al enemigo permitiéndose casi unir al otro bando y a terminado en tragedia. Sólo lamento lo sucedido pero mi fuerza se desprende como hijo invisible a él para ayudarle a levantarse. - No te dejaré morir en esta batalla- es lo único que se me ocurre decirle. -Así sea halándote de un pie te sacaré- Su rostro brilla mal herido, me sonríe, de una sonrisa que capturó de su inter...