He tomado una pausa para escribirte y no porque no deseaba hacerlo, sólo que ha tomado tiempo sintetizar en palabras todas las emociones en este tiempo, tiempo nuevo, como un nuevo amanecer donde debes sonreír para deleitarse hasta la brisa, la luz, el canto de las aves, el aroma de las flores amarillas...
Pues... Llegas a romper con mi estructura diseñada para maleantes, jugué con la superficie de mi ser, matando con crueldad cualquier sentimiento que sabía dañaba o se acercaba al tope de la torre, donde hay una luz muy brillante que jamás alguien a tocado. Jugué con precaución de solo permitir entrar hasta cierto nivel de la torre, pero también dañé partes de mí, entendiendo que cada vez sería peor e inrreparable si me distraía y me alejaba del creador.
Te confieso que solo parte de mí ya deseaba botar la luz de la torre, que se rompiera en mil pedazos, pero el creador llegaba y lo tomaba a tiempo de cualquier desastre y me alentaba, volvía me tomaba en sus manos, susurraba a mi oído amor, sentía amor y quedaba en paz.
Entendí que jugar no es bueno, porque es no esperar, entendí que de alguna manera que no explico los guardas al rededor de la luz de la torre nunca los puse yo, eso explica lo que puedo entregar.
Ahora con tranquilidad puedo pasear nuevamente en el campo del rededor de la torre, es seguro, pensaba que era intocable para mí; lo disfrutaba en momentos, salia caminando segura y saltaba, gritaba, corría, daba botes, recogía y sembraba flores y hasta un gran roble creció allí. Y deduzco un buen tiempo por venir, retomando lo que soy según el diseño del creador.
Sabes creo que ya hay rumores entre los guardas de algo bueno, siento pisadas fuertes de un hombre común con mi creador a lado.
<Andy>
Pues... Llegas a romper con mi estructura diseñada para maleantes, jugué con la superficie de mi ser, matando con crueldad cualquier sentimiento que sabía dañaba o se acercaba al tope de la torre, donde hay una luz muy brillante que jamás alguien a tocado. Jugué con precaución de solo permitir entrar hasta cierto nivel de la torre, pero también dañé partes de mí, entendiendo que cada vez sería peor e inrreparable si me distraía y me alejaba del creador.
Te confieso que solo parte de mí ya deseaba botar la luz de la torre, que se rompiera en mil pedazos, pero el creador llegaba y lo tomaba a tiempo de cualquier desastre y me alentaba, volvía me tomaba en sus manos, susurraba a mi oído amor, sentía amor y quedaba en paz.
Entendí que jugar no es bueno, porque es no esperar, entendí que de alguna manera que no explico los guardas al rededor de la luz de la torre nunca los puse yo, eso explica lo que puedo entregar.
Ahora con tranquilidad puedo pasear nuevamente en el campo del rededor de la torre, es seguro, pensaba que era intocable para mí; lo disfrutaba en momentos, salia caminando segura y saltaba, gritaba, corría, daba botes, recogía y sembraba flores y hasta un gran roble creció allí. Y deduzco un buen tiempo por venir, retomando lo que soy según el diseño del creador.
Sabes creo que ya hay rumores entre los guardas de algo bueno, siento pisadas fuertes de un hombre común con mi creador a lado.
<Andy>
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