Hoy me acompaña un café para vivir tus recuerdos, ahora te siento más cerca de mi alma, de mi ser, de mi vida que es inevitable, de amarte más de lo que ahora hago.
Me recuerda tus manos, la sensación de mi piel en cada caricia, tu mano subir y bajar sobre mi cuerpo y también bajar y subir, no niego que desee que explorarás más.
El dulce café de esta tarde me lleva a desearte más que ayer, me recuerda tu aroma, tu respiración, tu aliento, tu mirada, tus ojos, tus besos, tu lengua... en cada detalle.
Me recuerda tus manos, la sensación de mi piel en cada caricia, tu mano subir y bajar sobre mi cuerpo y también bajar y subir, no niego que desee que explorarás más.
Este recuerdo me hace deslizarme sobre tu beso, derretirme en cada caricia, emocionarme en cada recuerdo, lo grita mi alma al verlo con ojos cerrados. Esperando... deseosa de más en algún momento.
Anhelo desaparecer en tu boca, desaparecer como sucedió en ese momento, tiempo donde se detiene y somos solo tu y yo.
¡que suplicio!
... se aproxima a acabarse mi café, que con detalle a participado de mi recuerdo.
<Andy>
Me acerco con calma y precaución, pues hablar de ti en estos términos es tan sutil y delicado como tomar una rosa, que fragilmente presta sus pétalos para que con mi tacto, sin temor a lastimarlos, pueda sentir su suave sensación, para que su aroma pueda percibir y deleitarme en él. Es como el aroma de un gran café (Que maravilloso que así hallas llamado este momento) ese gran café que sería un desperdicio si no se es apreciado con deleite y detalle, con suavidad e inspiración, con gusto y con placer.
ResponderEliminarEs así que me acerco a ti, pues honrado estoy que me hayas permitido acercarme, más de lo que nadie se ha acercado, más de lo que nadie podrá apreciarte; así me acerco a ti.
Tu suave deleite en mi es presenciar un deseo intenso que cada día crece más, y más, y más. No hay escapatoria. Eres parte de mi ser. Me honras al decirme esas palabras, al darme permiso desde ya para lo que solo podra venir en el futuro.
Quiero explorar todo de ti, hasta lo más íntimo, hasta lo más profundo. Todo de ti. Que no se me escapé nada, pues tu recuerdo aún es muy intenso aquí, donde estoy, en esta noche lluviosa cuando ya duermes... quizás sueñes conmigo, quizás sueñes ese momento, o quizás no. Lo que se es que deseo ansiosamente explorarte más y mas; y que tu a mi, sin temor.
Es un suplicio, Si! Pero que Dios transforme en realidad, deleite, amor puro, pasión.
Permíteme ser aquel en quien podrás dejar tu lado más íntimo, tu lado más delicado, tu lado más personal, tu lado más secreto...permíteme, y te prometo que lo resguardaré como el tesoro más grande que es.