¿Qué hago para no extrañarte?
¿Qué hago para no pensarte?
¿Qué hago si al parecer me domina tu recuerdo?
¿Qué hago para no pensarte?
¿Qué hago si al parecer me domina tu recuerdo?
¿Por qué no vienes a salvarme con uno de tus besos, con tus abrazos y me haces desaparecer de mi irónica realidad?
Se me estremece el cuerpo cuando te veo al cerrar los ojos.
Me consume el aliento, el destructor de recuerdos.
Me consume el aliento, el destructor de recuerdos.
¿Qué haces allá y yo acá?
Es que ya no estoy conmigo porque estoy contigo, perdida, prendida de un pelo.
Siento que desvanezca, que desaparezco, invisible a la realidad... Qué me ahogo.
Otro día y no apareces... Qué absurdo es tu lenguaje.
Comentarios
Publicar un comentario