“Tu vida no es tu vida, tu vida es un ministerio”… Fueron las palabras para un joven que ardía de pasión por
Dios, extasiado por la visión dada por el mismo creador.
Y cuando la oí, supe que necesitamos comprender a
profundidad el diseño divino, pues somos un diseño divino, creados por un propósito.
Muchas veces olvidamos lo que somos, hijos con un reino,
estacionados en este mundo para alcanzar otros hijos que han perdido su camino
al reino.
Y es que si lo veo así es tan extraordinario, me imagino
vestida de mil colores en bellos vestidos de princesa, girando y girando con
una gran sonrisa, mirando como esos bellos colores giran, una hija consentida
por el padre, y no sólo yo, si no junto con sus otras princesas y príncipes,
así como tú, caballero con una vestimenta impecable, con su gran sonrisa, ojos iluminados
llenos de amor del padre. ¿Es genial, verdad?
Comienza a enlazarte bajo la preciosa presencia de Dios, uniéndote
a él como uno solo. Verás cómo se transforma tu mundo y todo lo que te rodea,
no solo encontraras paz, si no la respuesta a tus decisiones, la verdadera
sabiduría para tu camino.
Dios está enamorado de ti, te idealizo, por eso te envió a
este mundo, está llenando tu vida cada día con su gloria, para hacer algo
maravilloso de ti, y hacer de ti ejemplo para muchos. ¿Te imaginas el poder que
tienes de influir?, pues tenemos el poder de usar nuestra vida para cambiar
otras, y no me preguntes cómo, pero créelo así es.
Lo mejor está por venir y el esta dichoso comenzar una nueva
aventura contigo… pues te ama, más de lo que crees.

Comentarios
Publicar un comentario